Argentina: Guía para realizar un intercambio en el exterior (I)

Realizar un intercambio es quizá una de las experiencias más enriquecedoras de la formación académica. Conocer una nueva cultura, enfrentarse a situaciones desconocidas y reconocer nuevas visiones del mundo son aprendizajes que viajar al exterior brinda. Si a esto se suman nuevos conceptos académicos y maneras alternativas de asumir la profesión, se obtiene un camino expedito para crecer personal y vocacionalmente. Sin embargo, realizar un intercambio es un proceso que requiere planeación, seriedad, compromiso y dedicación. 




Para llevar a cabo el intercambio, lo primero a considerar es la cultura del país al que se desea viajar. En particular, es necesario sentir algún tipo de afinidad por el territorio seleccionado, pues constituirá el hogar fuera de casa. La cercanía puede provenir desde múltiples campos, como la historia, la arquitectura, las costumbres, los atractivos turísticos, la música, los deportes, la gastronomía o un compendio de todo. En mi caso, el país elegido fue Argentina, debido a la suma de los factores mencionados: la belleza de Buenos Aires, su riqueza arquitectónica, los asados, el fútbol, la historia de la inmigración europea, la vida nocturna y la posibilidad de conocer las estaciones climáticas. 
Otra consideración importante es el idioma. En caso de que el objetivo del intercambio esté relacionado con la profesión, se debe tener un manejo fluido de la lengua en que se dictan las clases, ya que determinará gran parte de la comprensión de las temáticas y por lo tanto del éxito académico. 
Aparte de estas apreciaciones, es esencial comprender que el aprendizaje más valioso de un intercambio radica en la cotidianidad misma, más allá de las aulas de clases. Las relaciones interpersonales, la observación analítica de una realidad ajena, las formas de convivencia, los dichos populares, el comportamiento en el espacio público y un sin número de contextos más son el verdadero y perdurable saber que se adquiere en el exterior y el único capaz de transformar nuestra mirada global del mundo y suproblemas. 
Finalmente, es importante prepararse psicológicamente para lo que implica estar fuera de nuestro contexto habitual. De manera particular, se debe asimilar el hecho de no ver por un tiempo a la familia y amigos, personas que son fundamentales en el trasegar de la vida. Incluso, se debe considerar el hecho de no volver a ver más a algunos de esos seres queridos luego de finalizado el intercambio. Aun así, la experiencia también brinda la posibilidad de conocer a nuevas personas y ampliar el círculo de afectos, lo que repercute en una mayor adaptabilidad ante los cambios y situaciones adversas de cara al futuro. 
A grandes rasgos, estas son las primeras consideraciones importantes para pensar en realizar un intercambio. Luego, tomada la decisión, se desprenden algunas tareas específicas relacionadas con el traslado y la estancia en el exterior. En la segunda entrega de esta guía recorreremos los aspectos concernientes a la documentación, los vuelos, la llegada, la vivienda, la alimentación y en general la vida cotidiana durante el intercambio, los cuales son de suma importancia para adaptarse rápidamente al país de destino.

 Por: Daniel Moreno Montoya

Asistente de comunicaciones en WorkUniversity

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